miércoles, 27 de mayo de 2020

Historia Financiera de la Region Loreto

En esta ocasión quiero compartir un artículo muy importante sobre ¿Qué es el desarrollo del sistema bancario en Iquitos hacia finales del siglo XIX y principios del siglo XX? Enfocándonos en la causa de nuestra ciudad es que el desarrollo de la banca es un periodo que fue muy limitado, y esto es claramente evidenciado por el bajo número de bancos y la disminución de niveles de servicios bancarios. Entonces las leyes bancarias en el Perú en esa época fueron bastante restringidas, sin embargo, se fue desarrollando varios productos que en la actividad económica se generaba explotación en cauchos, después con la madera y petróleo. También con la expansión del comercio que eso al final se fue haciendo bastante atractivo para el banco europeo para que puede realizar subsidiarias en nuestra ciudad.
Entonces como podemos explicar en este articulo el desarrollo de la banca se pudo deber al bajo crecimiento de la mayor parte de las actividades económicas, y ya que mínimas empresas tuvieron accesos a créditos bancarios, la cual esto genero una desigualdad en el sector económico y un exceso de concentración de los créditos en un mercado pequeño como el de Iquitos. En la región hacia finales del siglo XIX y a lo largo del siglo XX los resultados no implican necesariamente que el sector bancario no haya tenido impacto alguno en el crecimiento económico de la región.
La entrada del caucho alrededor del año 1850 se descubre el proceso de vulcanización permitiendo que el caucho se convierta en materia prima para fabricar otros productos. Es por eso que a fines del siglo XIX el caucho ocupó un lugar preponderante en el interés económico mundial y significó para Loreto una época de grandes exportaciones. Iquitos vio aparecer explotadores, patrones, regatones, y gente extraña que se dedicó a la extracción de este elemento natural. Las exportaciones de caucho de Loreto que en 1862 solo fueron de dos toneladas anuales, pasaron a finales de siglo a más de dos millones de toneladas anuales, y para el año 1910 esa cifra llegó a duplicarse.
El poco interés del Estado en Loreto propició que una nada natural “Ley de la Selva” se aposentara. Los indígenas fueron esclavizados. “Cuando el hombre, en su condición humana no es respetada, cuando el bien común no es el objetivo, entonces toda empresa está destinada al fracaso” – “Si en la época del caucho un ser humano era una mercancía, entonces conviene recordarlo, históricamente, para que esto no ocurra otra vez”.
El crecimiento económico en ese tiempo es indudablemente el “Muelle de la Booth Líne”; que fue uno de los primeros puertos privado del país, ya que fue traído desde Europa, concretamente de Inglaterra, en ese tiempo de apogeo del “Caucho”, año 1906, debido a que el Estado peruano le otorgó a esta empresa británica la concesión por 25 años. Principalmente se exportaba caucho, tablones de madera, entre otros; y se traían de retorno maquinarias, herramientas de ferretería, textiles, muebles y todo tipo de productos de consumo masivo de Europa. El muelle flotante contaba con sus respectivos pontones y estaba implementado por unas grúas para poder contrarrestar el desnivel entre el río Amazonas y la superficie elevada en casi cinco metros de tierra firme, este muelle fue revertido al Estado en el año 1930.
En el año 1890, el gobierno central decidió tomar medidas estrictas para controlar el pago de impuestos y aranceles de los empresarios y comerciantes de nuestra región. De hecho sabemos que en 1885 se inauguró en Iquitos la Oficina de Recaudación, denominada después Compañía Recaudadora de Impuestos, y que más tarde se convirtió en la Caja de Depósitos y Consignaciones (AANC); la cual operó hasta el año 1963.  A consecuencia de estos gravámenes muchos dueños de fundos optaron por vender sus propiedades y abandonaron la región. Otros quedaron, pero vieron disminuir sus ganancias y por ende hubo poca o nada.
En otros tiempos y el “Bank of London and South America Limited”, dicha fusión tenía como objeto crear sucursales y nuestra “Isla Bonita” tuvo el privilegio que durante los primeros años del siglo XX, se abriera una sucursal de tan prestigiosa institución financiera, cuyo local estaba ubicado en el Malecón Tarapacá No 302, 308; esquina con Sargento Lores No 129.
A finales del año 1911 se estableció en Iquitos una sucursal del Bank of London; ya que realizaba transacciones financieras, otorgando créditos a tasas fijas e introdujeron, sin embargo, el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 obligó a este banco a restringir sus actividades para impedir la fuga de capitales, proporcionando algún alivio a los empresarios; y garantizando de esta forma la circulación del dinero dentro de la región. La agencia de esta institución financiera de Iquitos fue cerrada en el año 1931, como consecuencia de la caída del comercio del caucho. A partir del año 1933, en esta casona funcionó el Consulado de Colombia, que tenía como propósito de informar los intereses de los ciudadanos colombianos en los departamentos de Loreto, Amazonas y San Martín y así orientar y colaborar con los peruanos que deseaban visitar Colombia; ayudándoles en los trámites establecidos por las leyes colombianas. Dicha oficina tenía a su cargo diferentes trámites legales que colaboraban con cualquier colombiano o extranjero a contar con los documentos y trámites correspondientes a cada país.
Iquitos a finales de la década del 20’ se instaló el poderoso Banco Alemán Trasatlántico. Este estaba ubicado en la calle Ramírez Hurtado, en un predio de propiedad de nuestro alcalde alemán. Emilio Strassberger, era representante de este banco; esta institución financiera germana vio como prosperaron sus negocios. Y es que durante el nazismo, este banco se encargó de transferir fondos económicos para los simpatizantes del bando beligerante del “EJE”; y colaboraron con la Alemania de Hitler bajo un lema: “son sólo negocios”. Inclusive llegó a financiar la compra por parte de la Compañía de Bomberos Amazonense No. 1 su primer carro de bomberos de la ciudad por 6,315.00 dólares, un “Jeep Bomba de Incendio Willys” el que llegó a Iquitos en el vapor inglés “VELOZ”, propiedad de la Cía. Booth. y hasta el día de hoy se encuentra operativo en la ciudad de Requena.
Esto es cierto actualmente, como lo fue en la época del boom del caucho. De otra manera, los bancos privados difícilmente hubieran venido a Iquitos. Una muestra de esto, es que entre 1910 y 1930, se instalaron en Iquitos los primeros bancos, casi 90 años después de nuestra independencia. Estos dinamizaron el sistema de pagos y pusieron en circulación un monto de medios de pago más de tres veces superior a lo que circulaba hacia finales del siglo XIX. Sin embargo, su función como intermediarios de crédito fue menos apreciada. Las tasas de interés nominales llegaban a valores de 12% anuales en 1925. Los créditos a comerciantes y agricultores eran escasos y las operaciones de transformación de liquidez se concentraban principalmente en la explotación del caucho y la madera respaldados en una captación de máximo 90 días y poco descuento de títulos de la deuda privada.
Sistema bancario en Loreto tiene sus orígenes en los tiempos de la bonanza del caucho, pues la fundación de los primeros bancos se asoció al negocio del caucho y a la madera, así como a la concesión de algunos créditos o colocación de capitales en el extranjero, por parte de los empresarios. No es por casualidad que encontremos entre los miembros de los directorios de estos bancos encontremos los nombres de estos consignatarios. La solidez del “Bank of London” y el “Deutsche Überseeische Bank” se puso a prueba cuando estalló la crisis financiera mundial de 1929 que, como sabemos, significó la virtual quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York. En el Perú, mientras unos bancos desaparecían o se fusionaban, en Iquitos estos dos bancos europeos no solo siguieron funcionando, sino que se adaptaron a la reforma del sistema financiero y bancario que hizo el Estado peruano en 1931.
En el año 1922 se aprobó en el Perú el funcionamiento de un Banco de Reserva para organizar el sistema crediticio y la emisión monetaria. Es a partir de este momento que recién se puede hablar de una moneda nacional en el Perú. Su capital inicial fue de 2 millones de libras peruanas y su directorio lo formaban siete miembros: tres elegidos por los bancos, uno como defensor de los intereses extranjeros y tres nombrados por el gobierno. Además de tener total independencia del Ejecutivo, debía emitir billetes respaldados por oro físico, fondos efectivos en dólares y en libras esterlinas, no menores del 50% del monto de dichos billetes. Por último debía atender imposiciones de cuenta corriente de los accionistas y del gobierno, actuaría como Caja de Depósitos, podría aceptar depósitos del público pero sin intereses y negociar en moneda extranjera de oro u oro físico, además establecer los tipos de descuento. Posteriormente en el año 1931 se crea el “Banco Central de Reserva”, que tiene como función la de mantener la estabilidad monetaria y regular el circulante, función que no tenía el Banco de reserva de 1922. Se creó así el mecanismo para que el gobierno pudiera manejar la política bancaria y el control o devaluación del tipo de cambio.
La economía de loreto era el gran problema la escasez de capital, sin embargo, durante esa época del caucho las fuentes más importantes de capital fueron los bancos mercantiles europeos. Durante el periodo de finales del siglo XIX y principios del XX, no se constituyó ningún otro banco en nuestra ciudad. La Segunda Guerra Mundial reactivó el comercio de Loreto y por un tiempo se pudo contar fuentes de capital extranjero y nacional. Fue alrededor de ese tiempo cuando se fundó la “Corporación Peruana del Amazonas” para otorgar préstamos a los extractores de caucho, y fue cuando abrieron en Iquitos los primeros bancos comerciales limeños. El Banco Popular (1938), y el Banco de Crédito (1943). Sin embargo, estos bancos comerciales no tenían interés de invertir en Loreto, ya que lejos de fortalecer nuestras finanzas, contribuyeron a debilitarlas; en vez de traer nuevos recursos, contribuyeron en llevarse nuestros ahorros.
En 1962, un grupo de empresarios de Iquitos decidió fundar el “Banco Amazónico” con un capital de solo US$ 373,000. Este banco se fundó aprovechando la legislación promulgada en años anteriores por el presidente Manuel Prado, la cual favorecía el establecimiento de bancos regionales. Los fundadores del Banco tenían interés en atraer y retener los ahorros de la región para así crear una nueva fuente de financiamiento, este objetivo se expresaba en el lema del banco; “El Dinero de la Amazonia para la Región Amazónica”. El Banco Amazónico tuvo un éxito inmediato, confirmando así que sus fundadores tenían razón sobre la necesidad de un banco regional. Solo un año después de abrir sus puertas este banco llegó a controlar el 23% de los ahorros y el 44% de los préstamos de la región; hacia 1969, estas cifras se habían incrementado hasta el 40% y 50% respectivamente, pero el Banco Amazónico actuó en función de los intereses de un grupo de elite de empresarios de Iquitos, de esta manera, la mayor parte de los créditos con intereses preferenciales incluidos fueron destinados a la industria de la madera, alimentaria y de construcción fluvial; que para el año 1979 representaba el 79% de la cartera de créditos. Esto hizo que quienes criticaban a este banco cambiaran el lema sarcásticamente a “El Dinero de la Amazonia para la Burguesía Amazónica”. A principios de la década del 80’ el banco se encontró con una pesada cartera de deudas, la mayor parte de las cuales correspondía a sus propios accionistas, quienes no sentían ningún apuro en pagar sus préstamos.
Hace 27 Años, el Banco Continental se fusionó con varios Bancos Regionales siendo uno de ellos el Banco Amazónico; Institución financiera que en su época de gloria lideraba la banca y finanzas en gran parte de la Amazonia peruana (Iquitos, Yurimaguas, Pucallpa, Tarapoto, Moyobamba, Tingo María, etc.), apoyó bastante a pequeños y medianos empresarios, la gente con raíces selváticas se sentía representada y se volvió cliente fidelizado. Para el Banco Continental fue lo mejor que le podría haber pasado, lidera el negocio bancario en las mejores plazas de la selva, inclusive hasta hoy tiene entre activos y pasivos un 35% de participación de mercado en Iquitos siendo su bastión y buque insignia. En Iquitos como banco es el único que mantiene una gerencia de Banca Empresas, dentro de su equipo de gestión todavía se encuentran empleados y funcionarios de la época del Banco Amazónico que siguen aportando a la oficina por su alto grado de vinculación, amistad y trato con los clientes, tema importante para el éxito de un negocio de servicios financieros. Iquitos le ha dado buenas satisfacciones, teniendo tres oficinas Iquitos; San Juan y Belén, así como cajeros en diversos puntos de la ciudad.
En la década del ‘60 se instala en nuestra ciudad la Cooperativa Fatima Ltda frente a la plaza 28 de Julio, Institución de Intermediación Financiera que ofrecía los mejores servicios en cuanto a créditos y caja de ahorro, y tenía como función incentivar el ahorro y promover las microfinanzas como una contribución a la mejora de la calidad de vida de sus asociados.
A principios de la década del ‘80 se instala en Iquitos una sucursal del Banco Industrial del Perú, que funcionaba en la segunda cuadra del jr. Próspero; en esa misma década se constituye la Mutual Loreto en la esquina de Próspero con Ucayali y luego pasó a ser Caja Municipal de Ahorro y Crédito de Maynas, destinada a impulsar las microfinanzas en la región. En la década del ‘90 se instalaron sucursales del Interbank y el Banco Wiese Ltdo. luego llamado Wiese-Sudameris y actualmente Scotiabank. Hacia finales del siglo XX tomó fuerza las instituciones financieras especializadas en Microfinanzas y con ello llegaron el Banco de Trabajo, ahora CrediScotia, MiBanco y BanBif. Pero eso ya corresponde a la Banca moderna y a la que denominamos negocio de intermediación financiera; pero lo que, si nos debe quedar claro, es que el desarrollo bancario era muy elevado desde que los bancos europeos se instalaron en Iquitos a principios del siglo XX.

En si la banca cumple un rol importante en la inclusión financiera sobre todo en zonas como la nuestra, también por las experiencias recientes como el fenómeno del Niño que altera todo el ciclo en los negocios, en especial de nuestra región, la banca debe tener y otorgar planes de pago especiales a sus clientes que obtienen créditos a fin de que no afecten su historial y récord crediticio. Hacer que sus ejecutivos participen por ejemplo en las reuniones de la Cámara de Comercio a fin de aportar o comentar las expectativas que tienen sus instituciones sobre la situación económica, financiera y social de la región Loreto.